Historia que cuenta la historia de Nathan, un chico del distrito 7 que sale elegido para los 56º juegos del hambre

lunes, 23 de septiembre de 2013

Premio Liebster Award

Muchas gracias clover por nominarme a este premio. Admiro mucho tu blog http://blogdeldistrito7.blogspot.com.es/ .

Os aconsejo a todos/as que visiteis su blog porque esta muy interesante, es muy agradable de leer por la música de fondo y me encanta el diseño del blog.

Sigue escribiendo :)

lunes, 9 de septiembre de 2013

Premio: Blogs encadenados

Muchas gracias MK amante de libros y Paula (yuna6785) por nominarme.

                                                         Reglas:
1- Si apareces en esta lista debes escribirla en tu blog con el título "Blogs encadenados", debes copiar la lista con los enlances incluidos, recuerda que esto es para conocer más blogs.
2- Nombra diez blogs más.
3- Haz saber a tus nombrados que son blogs encadenados.

                                               Blogs que se nombran:                                             
- No todo es lo que parece
- La vida de Rue Mellark Everdeen
- La vida de Finnik y Annie
- Desperate knife
- Sigo apostando por ti
- Amor de capitolio
- Recuerda que te...
- Los 56º juegos del hambre
- Los juegos del hambre
- En las alas del sinsajo
-DESTINO
-Diario de una princesa rebelde

                                                     Blogs que nomino:
-Blog del distrito 7
-Los sextuagesimo primeros juegos del hambre
-Top secret solo para tus ojos
-Los quintuagesimos juegos del hambre
-Noticias sobre los juegos del hambre

-Una profesional diferente

miércoles, 28 de agosto de 2013

Capitulo 25


Cojo toda la comida que me cabe en la mochila y salgo corriendo de allí deseando encontrar  pronto un lugar donde dejar provisionalmente algunas cosas, ya que la mochila me pesa demasiado.

Sigo explorando el extraño bosque mas alerta que nunca, ya que los profesionales tienen que estar cerca. 

Pasado un rato hago recuento de las armas que tengo para evitar pensar en Silvia, Kate y mis padres. Tengo un arco con 5 flechas, una espada, dos hachas, dos cuchillos y un extraño espejo, si es que se puede considerar como arma. Todavía no he conseguido averiguar para que sirve, pero tengo el presentimiento de que me será de ayuda en algún momento.

De pronto un ruido en el estomago me hace darme cuenta de que llevo muchas horas sin comer, por lo que me tomo 3 barritas energéticas.

También tengo sed, pero solo tomo un par de sorbos, ya que solo tengo una cantimplora y no se si encontraré agua pronto.

Después de andar durante casi todo el día encuentro el final del bosque. Lo primero que veo son baobabs, y decido subir a lo alto de uno de ellos, ya que desde allí podre vigilar quien se acerca y tendré muchas menos posibilidades de morir.

Pongo en practica la forma de escalar con dos hachas que aprendí en los entrenamientos.

Cuesta bastante, y más con la mochila llena, pero hago un esfuerzo y consigo llegar a la cima después de unos 10 minutos.

Hay bastantes frutos de baobab en la cima. Supongo que en estos momentos algún tributo deseara tener tan solo uno para curarse de alguna herida. 

Cojo unas cuantas hojas de baobab y exprimo los frutos en ellas para luego ponérmelas en las numerosas heridas que tengo. Supongo que mañana se me habrán curado casi por completo. 

Me concedo un minuto para mirar las vistas, y veo un gran bosque por un lado, y solo arena por el otro. Pero me resulta extraño no ver absolutamente un solo arbusto o indicio de vida en esa dirección.  Quizá esté en uno de los extremos del recinto y toda esa arena solo sea una imagen. 

Para comprobarlo lanzo una manzana todo lo lejos que puedo, y descubro que llegado un punto la manzana rebota y cae en la arena. Me alegro de no haber seguido andando, ya que me habría dado de lleno contra el campo de energía y posiblemente me habría matado.

Finalmente me tumbo a descansar utilizando la mochila como almohada y espero a que se haga de noche para ver quién ha muerto hoy. 

Cuando llega el momento la única cara que sale en el cielo es la de Margaret. Presiento que el Capitolio hará algo pronto si ve que no mueren casi tributos. Y ese algo no va a ser nada bueno.

Al cabo de un rato me duermo, pero me despierto muchas veces ya que aquí arriba hace mucho frío por las noches.

Me despierto sobresaltado porque algo produce un chasquido muy cerca de mi oído. Me pongo de pie y descubro que alguien está escalando el baobab, y está casi en la cima. No me ve, pero yo si a ella. Es Karen.

domingo, 25 de agosto de 2013

Capitulo 24

Después de que se lleven Dazzler, miro a Brian y le propongo un acuerdo, ya que no me veo capaz de matarle en esas circunstancias. Tan solo tiene 12 años y lo único que le da ventaja es estar escondido y atacar desde allí, y esa no es precisamente la situación en la que se encuentra.

- Nos repartiremos las pertenencias de Dazzler a partes iguales y nos iremos cada uno en una dirección. Cuando hayamos pasado por al lado de 30 árboles termina la tregua- le explico a Brian.

- De acuerdo, a partir del árbol numero 30 somos enemigos.- dice él.

Le dejo el arco a él ya que yo ya tengo uno y yo me llevo el hacha a pesar de que ya tengo una. Soy mas mortífero con dos. 

En cuanto a la comida lleva poca encima ya que donde quiera que hayan montado su base los profesionales tendrán bastante, por lo que solo tocamos a una barrita energética cada uno.

Nos damos la mano y nos vamos cada uno por un lado. Ando hasta que he contado 30 árboles y me doy la vuelta para comprobar que no veo a Brian. Acto seguido reanudo mi búsqueda de un refugio donde practicar con el arco.

No me preocupa que Brian me siga porque le oiría llegar. Hace mucho ruido cuando va por los árboles. Aun así permanezco alerta porque en cualquier momento puede pasar algo inesperado.

Me paso todo el día andando, pero lo único que veo son árboles y mas árboles. Este bosque es enorme, por lo que decido subir a un árbol y pasar allí la noche. Me ato con una cuerda y espero a que digan los tributos que han muerto hoy.

Suena el himno del capitolio, y empiezan a salir caras con sus respectivos nombres y distritos. Ashley (Distrito 10), Alex (Distrito 4), Dazzler (Distrito 1) y Ben (Distrito 11).

El único que no se como ha muerto es Ben, pero parecía un rival difícil, así que me alegro de su muerte. 

Cierro los ojos e intento dormir, pero no soy capaz. Tengo demasiadas cosas en la cabeza. Me pregunto que estarán haciendo los demás tributos en este momento, pero también me atormenta no saber como están Kate y mis padres.

Finalmente consigo dormirme y para variar esta noche no tengo ninguna interrupción y duermo todo lo que mi cuerpo necesita. Me despierto cuando el sol está casi en su cumbre, por lo que debe de ser casi mediodía.

Me pongo en marcha, y después de un buen rato descubro una gran estructura de piedra. Es una pirámide escalonada. Está claro que es obra del capitolio, ya que se tardaría meses en construirla y no tenemos los materiales para hacerlo.

Supongo que no soy el primero que la veo y que seguramente será la base de los profesionales. Me acerco a la entrada, y descubro una gran cantidad de comida y armas  dentro. Está claro que es la base de los profesionales.

Entro de todas formas, ya que parece ser que no están en estos momentos, pero de repente una red me atrapa y me encuentro colgado del techo a bastantes metros de altura.

Oigo una risa que viene de abajo. Es Margaret, la chica del distrito 11. Me mira y me dice:

-Tus días han llegado a tu fin Mason.

-Creo que te equivocas- le digo con una sonrisa.

Compruebo que la montaña de alimentos está justo debajo, y realizo un acto de fe. Corto la red con un hacha y me dejo caer utilizando la montaña como tobogán. Da resultado, por lo que aterrizo sano y salvo justo delante de ella.

Aprovecho su asombro para clavarle un hacha en el brazo, y acto seguido saco la otra e intento clavársela en la cabeza, aunque se aparta y la esquiva. 

Se quita el hacha del brazo y me la lanza, aunque sin ningún resultado ya que no se acerca en absoluto a mi cabeza. Lanzar hachas no es lo suyo.

Sin embargo se acerca y me agarra del cuello levantándome casi con ningún esfuerzo. Es bastante mas fuerte que yo.

Hago un esfuerzo y saco un cuchillo con las pocas fuerzas que me quedan. Se lo clavo en la mano, lo que hace que me suelte y que me de tiempo a sacar otro y clavárselo en el corazón.
 
Me da un puñetazo que me derriba por completo, pero ella también cae debido al cuchillo que tiene clavado.

-Todavía no has ganado Mason- me dice justo antes de morir.

jueves, 1 de agosto de 2013

Capitulo 23


Me saco los cuchillos con cuidado, y descubro que no me ha hecho ninguna herida grave, aunque estoy bastante dolorido y agotado.

Aun así me alejo de allí todo lo que puedo y voy en busca de algún refugio para poder practicar con el arco y de paso disminuir el número de tributos en mi contra. 

Al rato me encuentro con un frondoso bosque delante de mis narices. Es bastante distinto al que yo conocía en el distrito 7, pero es agradable tener algo de sombra después de dos días de sol abrasador. Supongo que por aquí estarán los profesionales acechando a cualquier tributo que se acerque, por lo que voy con especial cuidado.

Desde que empezaron los juegos han pasado muchas cosas, demasiadas para llevar tan solo dos días aquí dentro. Supongo que Snow se está tomando al pie de la letra lo de hacer estos juegos mas duros. Quien sabe lo que nos espera en los próximos días a los que permanezcamos vivos.

De pronto oigo un ruido encima mío, pero no veo nada. El ruido vuelve, pero esta vez un poco mas cerca. Esta claro que algo o alguien esta observandome desde los árboles.

Empiezo a correr, y el ruido me sigue por encima de mi cabeza. Un dardo da en mi mochila, y es cuando se que es el mismo chico que intentó matarme en el acantilado. 

Me paro en seco porque tengo un muto enorme delante mío. Tiene forma de humano pero con pelo por todo el cuerpo. Salgo corriendo hacia un lado, pero el muto me agarra y me lanza por los aires.

Cojo el hacha y me dispongo a clavársela ayudándome de la fuerza de la caída. Se la clavo en un brazo y salgo corriendo lo mas rápido que puedo ya que no puedo competir contra el yo solo, pero alguien me cae encima. Es el chico del distrito 3.

Nos ignoramos el uno al otro y corremos tan lejos como podemos del muto. Un hacha pasa por encima de mi cabeza. Miro hacia atrás y me doy cuenta de que el muto está justo detrás nuestro. No creo que podamos huir de él, así que le digo al chico que me ayude a matarlo. 

Le empieza a lanzar dardos con una cerbatana, pero no le hace ningún efecto, así que le lanzo el hacha a la cabeza, la cual rebota como si se tratase de una pelota. 

Me quedo paralizado. No se como salir de esta situación, ya que parece ser que el muto no tiene ningún punto débil. 

De repente una flecha le atraviesa el cuello. Es Dazzler, la chica del distrito 1. El muto cae redondo al suelo y produce un tremendo estruendo, el cual no nos deja escuchar lo que ha dicho Dazzler después de matarlo.

-¿Que has dicho?-le pregunto a Dazzler.

- Que prefiero ser yo la que os mate- dice Mientras se dispone a lanzarnos una flecha a alguno de los dos desde el árbol en que esta subida.

Brian (el chico del 3) y yo intercambiamos miradas, y yo le lanzo a ella un cuchillo y él un dardo, los cuales dan uno en cada pierna. Se escurre y se cae del árbol, dándose un fuerte golpe en la cabeza, el cual no la termina de matar, pero sin pensarlo le corto el cuello de un hachazo y la mato definitivamente.

domingo, 30 de junio de 2013

Capitulo 22


Me despierto sobresaltado. Un pitido insoportable me está taladrando los oídos. Salgo con dificultad al exterior a ver que pasa, pero no veo nada fuera de lo normal, aparte del extraño color naranja del cielo, el cual no me preocupa ya que anoche se puso del mismo color al anochecer. 

Me dan ganas de arrancarme los oídos. Me estoy volviendo loco, y cada vez veo mas borroso. Entreveo una silueta acercándose hacia mi con un arco dispuesta a taladrarme con una flecha. En ese momento se que mis días han llegado a su fin, pero no llega a lanzarla, ya que algo hace que caiga redonda al suelo.

Un segundo después aparece Silvia detrás. Ha sido ella quién me ha salvado de mi muerte segura.

-Gracias Silvia- le digo todavía un poco aturdido.

No me contesta. En vez de eso se tira al suelo y se tapa los oídos todo lo fuerte que puede. Todavía le debe durar el pitido en los oídos. Me pregunto que habrá sido.

Me acerco a ella e intento que se tranquilice, intentando así que deje de oír el dichoso pitido, el cual pronto le desaparece. Me mira y me dice que vayamos a ver quien a muerto. 

Es Ashley, la chica del distrito del distrito 10.

Recuerdo que era muy creída y pensaba que por el hecho de que sus padres hubieran ganado los juegos ella también los ganaría. No me da pena que haya muerto.

Recogemos su mochila y todas sus pertenencias, y las llevamos al baobab. Examino todo lo que tenía para hacer recuento de los suministros y armas de los que disponemos.

En cuanto a comida tiene unos cuantos ratones como el que me encontré muerto al lado del río, un par de manzanas, unas diez tiras de cecina, y bastantes barritas energéticas procedentes del Capitolio.

En el recuento de las armas que hemos conseguido, se encuentran un arco, un juego de cuchillos, y un extraño objeto cúbico con un botón de color amarillo en un lado. En otro de los lados pone con letras grabadas: "Pulsa y todo ser vivo a dos kilómetros a la redonda enloquecerá durante unos minutos".

En ese momento se quién fue la causante del pitido que casi nos mata. Ashley. 

-Cuando me vaya te lo quedarás tú- le digo a Silvia.

-Bueno...eso ya lo veremos Nathan- me dice con una sonrisa en la boca.

No se si se refiere a que ya veremos si se queda ella el arma o al hecho de que en algún momento me vaya, pero decido no preguntarlo. Tengo muy claro que me voy a ir pronto, y no la avisaré cuando lo haga. Es lo mejor para los dos.

Nos tumbamos, y nos dormimos esperando que no se produzca ningún incidente más como el de hace un rato.

Cuando despierto Alex no ha llegado todavía. Es el mejor momento para irme, ya que Silvia se sabe cuidar sola, y no me gustaría tener que matarla. Pongo con un cuchillo en la madera del baobab que no voy a volver, y me voy no sin antes darle un beso de despedida a Silvia.

Le dejo la mitad de la comida, los cuchillos y el extraño cubo, y yo me llevo el arco. Practicaré un poco con el cuando encuentre algún sitio donde refugiarme. También me llevo la medicina que me dio Alex, ya que todavía no se me ha curado del todo la herida que me hizo el muto.

El cielo está bastante despejado, y no puedo evitar sentirme admirado por el bello paisaje que tengo delante. Si no fuera por que estoy en los juegos del hambre me gustaría vivir aquí.

Nada más ponerme en marcha, un cuchillo se me clava en la espalda. Me doy la vuelta, y al ver a Alex dispuesto a lanzarme otro, no dudo en lanzarle el hacha a la cabeza. La esquiva, y me lanza otro cuchillo, el cual yo también esquivo.

Cojo la espada y corro hacia el dispuesto a clavársela, pero me lanza otro cuchillo que me da en la pierna. Me caigo al suelo y se lanza encima mío, pero ruedo hacia un lado y le clavo la espada en el corazón.

domingo, 5 de mayo de 2013

Capitulo 21

-¡No!- grita Silvia- ¡No lo hagas!

Paro de dirigirme hacia él, pero no puedo evitar cubrir a Silvia y ponerme en guardia.

-No os voy a hacer nada Nathan, estoy aliado con Silvia- dice Alex.

En ese momento todos mis músculos se relajan, aunque permanezco alerta a cualquier comportamiento sospechoso.

-¿Violet no estaba contigo?- pregunta Silvia a Alex.

-Si, pero en hubo un momento en que la perdí. Pensaba que estaba aquí- dice Alex preocupado.

Me veo obligado a ofrecerme a ayudar a buscarla, pero Silvia me dice que tengo que descansar y curarme de la herida que me ha hecho el muto.

-No llegarás lejos en ese estado- me dice Alex.

Así que me dejo aconsejar y me siento al lado de Silvia. Alex me da una medicina que le debe de haber mandado el Capitolio gracias a sus patrocinadores, y sale en busca de Violet. 

Silvia coge un poco de medicina y me la unta con cuidado en el pecho.

-Pronto estarás curado- me dice Silvia.

-Gracias - le digo con una sonrisa.

Estoy muy a gusto con Silvia pero no me gustaría tener que matarla. No se que haré cuando esté curado, ya que no puedo dejar a Silvia a cargo de Alex, porque no dudará en matarla si tiene que hacerlo. 

Un rato después, oigo un cañonazo. Miro a Silvia y noto que está preocupada, aunque no quiere que me de cuenta. 

Pasamos todo el día esperando la llegada de Alex o Violet, pero ninguno de los dos aparece. 

Suena el himno del Capitolio y Silvia sale a descubrir en el cielo quien ha muerto esta mañana. 

Vuelve con una lagrima corriendole por la mejilla.

-Ha muerto Violet- dice intentando no derramar ninguna lágrima más.

Me limito a abrazarla. Su pelo huele bien a pesar de llevar dos días sin utilizar las avanzadas duchas del capitolio. Permanecemos abrazados durante bastante tiempo sentados en la parte mas alejada del pequeño agujero que da al exterior.

Yo no he llegado a conocer a Violet, pero se nota que Silvia se llevaba bien con ella a pesar de haber estado tan solo un día con ella. No puedo evitar sentir pena por ella, pero supongo que es necesario que mueran tributos para poder ganar.

Miro a Silvia y veo que está dormida. Me gustaría que ese momento no acabase nunca. Pero se que pronto tendremos que volver a separarnos si queremos que todos los momentos que hemos pasado juntos queden intactos en nuestra memoria y que no se manchen de sangre solo porque el Capitolio quiera dar emoción a los juegos.

Todavía quedamos 15 tributos, por lo que todavía tenemos todos muchas posibilidades de morir. 

sábado, 19 de enero de 2013

Capitulo 20

Me dispongo a explorar los alrededores en busca de algún posible peligro. No tardo mucho en toparme con el muto mas terrorífico que he visto desde que llegué. Es un león demasiado grande como para no ser un muto. Nada mas verme empieza a correr hacia mi, pero antes de que me derribe de un zarpazo me escabullo por debajo suyo. No me resulta difícil debido a su altura, pero no tarda ni dos segundos en darse la vuelta y retomar mi persecución. 

Cojo la espada y se la intento clavar, pero no surte efecto. Su piel es demasiado dura para que la espada le haga siquiera un pequeño rasguño.

Pero en ese momento se me ocurre otra idea le clavo la espada en un ojo. Pega un gemido mientras me da un zarpazo en el pecho, pero le dejo totalmente ciego al clavarle el hacha en el otro ojo. Recojo la espada y el hacha con cuidado de que no se de cuenta, e intento ir en busca de alguna salvia para que la herida no me haga desangrarme. Tengo una herida muy grande en el pecho y estoy perdiendo fuerza por momentos. 

Estoy a punto de caerme al suelo, cuando alguien me sujeta por detrás y me coge en brazos. Siento que no voy a sobrevivir, porque no tengo fuerzas ni para mantener los ojos abiertos, y con las pocas fuerzas que me quedan pido perdón a Kate por dejarla sola con el bebé. Supongo que me habrá escuchado, ya que les obligan a ver los juegos aunque no quieran, y si se resisten les castigan de forma brutal, a veces matándoles al no soportar tanto dolor.

Entreabro los ojos y veo al León muerto en el suelo. Hago un esfuerzo por ver quien me lleva en brazos, pero se me cierran los ojos antes de averiguarlo.

Mi mente se va muy lejos de allí. Estoy en una especie de recinto cerrado con muchos asientos alrededor. Todos están llenos de gente alborotada gritando que me levante.

Lo intento pero no puedo, estoy demasiado débil como para que me respondan los músculos. 

Lo vuelvo a intentar con todas mis fuerzas, y consigo sentarme. Justo en ese momento escucho una voz que me resulta familiar. Miro mi alrededor y veo a Kate gritándome que yo puedo y que me levante. Que no la puedo dejar sola con el bebé.

Me olvido de todo dolor y empiezo a levantarme, pero mis piernas no me dejan levantarme del todo y me caigo. Después de intentarlo varias veces me rindo y me tapo los oídos todo lo fuerte que puedo para no oír las suplicas de Kate y de todos los demás. Veo una luz en la oscuridad que mis párpados me proporcionan al tener los ojos cerrados. Es una luz sofocante que me esta dejando ciego. Decido dejarme llevar hacía la luz, pero algo me frena. Esta vez no es Kate la que me suplica, sino Silvia gritándome que me despierte. 

Abro los ojos, la miro, y me levanto haciendo un esfuerzo sobrenatural. Tomo aire y todo lo que me rodea desaparece para dar lugar a una oscuridad absoluta.

Lo primero que veo cuando abro los ojos es la cara de Silvia mirándome con la cara llena de lágrimas. Nada mas verme se lanza hacia a mi y me abraza tan fuerte que me quejo porque me duele la herida que me izo el muto. 

-Perdón Nathan, lo siento- me dice.

-No te preocupes-le digo yo.

-Te he echado mucho de menos- me dice todavía con lagrimas en los ojos.

-Y yo a ti- le digo dándola otro abrazo.

Miro a mi alrededor y veo que estoy en una cueva, pero esta recubierta de corteza por dentro.

-¿Donde estamos?- le pregunto a Silvia.

-Dentro de un baobab- me dice sonriendo.

-¿Son huecos?- pregunto.

-Solo este, los demás no- contesta.

De repente oigo un ruido fuera y entra Alex, el tributo del distrito 4, con una espada empuñada. 

Sin pensármelo dos veces cojo mi hacha y me dispongo a clavarsela.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Capitulo 19


Me despierto sobresaltado en medio de la noche. Estoy empapado, y un rayo acaba de partir una rama del árbol al que estoy atado. En mi vida he visto tormentas muy grandes, pero nunca una tan violenta como esta. Se están partiendo los pocos árboles que hay abajo del precipicio. 

Me desato corriendo del árbol y me deslizo hasta abajo lo mas rápido posible, ya que en una tormenta, donde más peligro hay de que te caiga un rayo es debajo de los árboles. 

Tampoco se puede correr, debido a la electricidad estática que se adquiere, ni meterse en el agua, así que me limito a buscar un sitio sin árboles. No me cuesta mucho ya que casi todos están partidos. Me quedo de pie, alerta por si viene algún tributo.

Al rato me doy cuenta de que el agua de lluvia es potable, ya que he bebido unas cuantas gotas sin darme cuenta y no me ha pasado nada, así que saco la cantimplora y la lleno hasta arriba.

Después de beberme unas cuantas cantimploras, empiezo a andar en busca del final del precipicio. 

Al rato noto un pinchazo en el hombro. Miro hacia arriba y veo al chico del 3 con una cerbatana dispuesto a lanzarme otro dardo, pero no veo como lo hace, porque me desmayo debido al primero que me a lanzado. 

Abro los ojos y estoy en el mismo sitio donde me desmayé, con la diferencia de que ahora es de día. El chico debió de pensar que estaba muerto, pero de haberlo estado habría sonado un cañonazo. Puede que acabara de morir otro tributo cuando me desmayé, y creyera que el cañonazo era por mi.

Después haber andado un rato, por fin veo el final del río. Desemboca en un pequeño lago, donde hay una gacela que esta bebiendo agua. Debe de ser un muto, ya que no le hace daño beber agua del río, la cual es tóxica para todos nosotros.

Alrededor del lago se pueden ver muchas acacias bastante separadas entre si, y el suelo ya no es de arena, sino de hierba corta y seca. A lo lejos se ven unos pocos baobabs.

Tengo que reconocer que es un paisaje bonito, pero seguro que hay innumerables peligros que me pueden costar la vida, ya sean tributos o feroces mutos del capitolio, así que me obligo a estar alerta en todo momento de cualquier peligro que me pueda acechar.

Lo primero que hago es matar a la gacela para evitar que me ataque. Además me servirá para comer varios días.

Un segundo después oigo un cañonazo, acto seguido un grito, y por ultimo otro cañonazo.
Me doy la vuelta y lo primero que veo es a Silvia tirándose encima mío con un cuchillo dispuesta a clavármelo, pero al ver que soy yo se aparta de mi rápidamente y sale corriendo hacia los baobabs.

Me acerco a donde han muerto los dos tributos, y descubro que son Beth, la hija del presidente del distrito 9, y Tom, el chico del 8.

Les ha matado Silvia. A Tom le ha lanzado un dardo en el cuello, y a Beth le a clavado un cuchillo en la traquea, ya que le está saliendo sangre a borbotones del cuello. Supongo que surtieron efecto los entrenamientos.







martes, 4 de diciembre de 2012

DISTRITO 6

Hoy os dejo a los del distrito 6 (JOHN y CAROLINE)
ya los proximos son Nathan y Silvia!!



viernes, 23 de noviembre de 2012

miércoles, 14 de noviembre de 2012

lunes, 12 de noviembre de 2012

Capitulo 18


Salgo corriendo directo a la primera hacha que veo. Esquivo una lanza procedente de Zak, y cojo un hacha con la que mato a John clavándosela en la cabeza. Cojo una mochila beige bastante grande y una espada, y salgo corriendo en dirección opuesta al baño de sangre. 

Me engancho la espada en la mochila y me dispongo a afrontar cualquier peligro que me aceche. Daniel se lanza encima mío con un cuchillo dispuesto a clavármelo, pero yo le corto la mano con el hacha y empieza a desangrarse. Le clavo la espada en el corazón para que no sufra, y un grito me sobresalta. Miro para atrás, y veo como Megan se dispone ha cortarle el cuello a Silvia con un cuchillo. Sin pensarlo le lanzo el hacha a Megan a la cabeza.

Antes de que caiga al suelo Silvia ya a empezado a correr, y no quiero volver a encontrarme con ella, por lo que me alejo de allí lo mas rápido que puedo. 

Después de estar bastante tiempo subiendo y bajando grandes dunas de arena, estoy muerto de sed. Llego a un barranco. Abajo se puede ver un río, el cual fluye alrededor de una gran roca tan alta como el barranco. Al otro lado hay mas arena.

Al no saber lo que hacer, abro la mochila para ver que contiene. Dentro hay: una cantimplora vacía, una cuerda bastante larga, una navaja, un bote de veneno, un par de manzanas, unas cuantas tiras de cecina, y un espejo que no creo que me sirva para nada.

Engancho la cuerda a un saliente, y la dejo caer para comprobar si es lo suficientemente larga como para que pueda bajar abajo. No llega hasta el suelo, pero decido bajar por ella e intentar bajar agarrándome a los salientes desde que la cuerda se acabe. 

Cuando ya llevo unos minutos bajando por la cuerda, un gruñido me sobresalta por encima de mi cabeza. Miro hacía arriba y veo un pájaro gigante sobrevolando  el barranco. Está claro que es muto del Capitolio, ya que tiene muchos dientes semejantes a los de un cocodrilo. 

El pájaro corta la cuerda con sus dientes y me deja caer al vacío. Sorprendentemente caigo en el río y solo me hago un poco de daño en las palmas de las manos y en las plantas de los pies.

El muto viene hacia mi, pero antes de que me haga nada le clavo la espada donde se supone que tiene el corazón, pero se enfurece más y me muerde la mano izquierda. Salgo del agua y sin pensármelo dos veces le corto la cabeza con el hacha en cuanto cae al suelo debido al corte que le he hecho con la espada. 

El parecido de su cabeza con la de un cocodrilo es impresionante, parece que el cuerpo al que pertenece es al de un cocodrilo y no al de un pájaro, pero es un muto por lo que habrán juntado ADN de los dos animales.

Lleno la cantimplora de agua del río, y cuando estoy a punto de beber, veo a una especie de ratón con las orejas muy grandes muerto al lado del río. La única explicación es que el agua no sea potable, y que te produzca la muerte al beberla, así que vacío la cantimplora y la limpio con mi camiseta de cualquier resto de agua tóxica que quede. Espero encontrar pronto una forma de conseguir agua.

Empiezo a andar por la orilla del río en busca de algún sitio donde dormir esta noche. Me agobio al descubrir que llevo horas andando y lo único que hay a mi alrededor es la pared del barranco, el río y algunos árboles de vez en cuando.

Finalmente decido subirme a un árbol para dormir. Me ato con la cuerda a una rama para no caerme y me dispongo a comer unas cuantas tiras de cecina, que desafortunadamente me recuerdan la sed que tengo. Me prometo a mi mismo que mañana encontraré agua. 

Al rato empiezan a sonar los cañonazos que indican cuantos tributos han muerto. Suenan seis cañonazos, lo que significa que solo se han muerto tres tributos mas de los que yo ya sabía ya que a los otros tres les maté yo.

El cielo se ilumina y después del símbolo del capitolio, salen las fotos de los seis tributos muertos: John (Distrito 6), Daniel (Distrito 9), Megan (Distrito 3), Frederick (Distrito 5), Madeleine (Distrito 5) y Helen (Distrito 12).

Finalmente me duermo mientras me alegro de que Silvia esta bien.





jueves, 8 de noviembre de 2012

miércoles, 7 de noviembre de 2012