Historia que cuenta la historia de Nathan, un chico del distrito 7 que sale elegido para los 56º juegos del hambre

lunes, 15 de octubre de 2012

Capitulo 17


Me despierto con Silvia todavía abrazada a mí. No me había dado cuenta hasta ahora de lo guapa que está cuando duerme. 

Todavía no ha amanecido. Miro el reloj y descubro que todavía es muy pronto para levantarme y que no tengo sueño, así que me limito a observar a Silvia mientras duerme. 

Solo faltan unas horas para que tengamos que separarnos si no queremos matarnos mutuamente, y no estoy preparado. Ayer estaba dispuesto a hacer lo que fuera por volver con Kate, pero me he dado cuenta de que no puedo soportar la idea de perder a Silvia. Es una de las mejores personas que he conocido, y todavía es muy pequeña para morir. Nadie se merece morir en los juegos, pero ella menos.

Cuando me quiero dar cuenta son las nueve de la mañana, y despierto a Silvia para despedirme de ella, ya que Priscie entrará en cualquier momento y prefiero que no nos vea juntos.

-Despierta dormilona- le digo.

-¿Que pasa?- dice todavía medio dormida.

-Que Priscie va a llegar en cualquier momento y me tengo que ir- contesto a la vez que deseo en mi cabeza que sea todo un mal sueño.

-Bueno, pues supongo que es hora de separarnos- dice Silvia con la voz entrecortada.

-Eso parece- digo mientras me cae una lágrima por la mejilla.

Nos miramos, nos damos un último abrazo, y finalmente nos besamos durante varios minutos.

-Adiós, espero no encontrarme contigo en los juegos - le digo después de darle un último beso. 

-Igualmente- dice ella a punto de llorar.

Finalmente salgo de la habitación, y después de una ultima mirada a Silvia cierro la puerta y voy a mi habitación con cuidado de que nadie me vea. Entro y no puedo evitar ponerme a llorar. Posiblemente no vuelva a estar con Silvia. La veré cuando empiecen los juegos, pero de lejos y solo durante un minuto. Espero no estar presente cuando muera.

Un rato después entra Priscie y me dice que la hora de irse. Le hago caso y la sigo por el pasillo hasta que llegamos uno de los aerodeslizadores que nos llevará a la arena a todos los tributos. 

No veo a Silvia, le debe de haber tocado en otro aerodeslizador. Lo prefiero así, ya que no soportaría volver a verla antes de los juegos, porque ya nos hemos despedido y tendríamos que volver a pasar por lo mismo que hace un rato.

Nos ponen un localizador para saber donde estamos en la arena, y el aerodeslizador se pone en marcha.

Tarda unas dos horas en llegar a pesar de que el aerodeslizador va mucho mas rápido que el tren que nos trajo al Capitolio, pero no se por donde hemos ido, ya que los cristales son tintados.

La puerta del aerodeslizador se abre, y Grabis me dice que la siga por un largo pasillo. Al final hay un ascensor, donde estamos bajando durante varios minutos.

Cuando ya hemos llegado a la sala desde donde voy a salir, Jeff se despide de mi y me quedo solo con Grabis, que me da una barrita energética, y me dice que me ponga un traje con el número 7 dibujado en la espalda. Es muy fino, por lo que en la arena hará bastante calor.

-Confío en ti- me dice Grabis.

-Haré todo lo posible por ganar- le digo muy seguro de mi mismo.

-No lo dudo- me dice.

Empieza a sonar la cuenta atrás para meterme en el tubo que me llevará a la arena, así que me meto y le digo adiós a Grabis con la mano.

El tubo sube al cabo de unos segundos, y nada más salir a la superficie, siento un calor insoportable. Abro los ojos y lo único que veo a mi alrededor a parte de los demás tributos, es la cornucopia y un montón de arena por todas partes con algunos árboles a lo lejos como los que nos enseñaron en el centro de entrenamiento.

La cuenta atrás comienza y busco algún hacha con la mirada. Al lado de la cornucopia hay un montón de armas y comida, por lo que cogeré un hacha primero para defenderme y luego la comida.

No intento buscar a Silvia, y me limito a concentrarme en salir en cuanto suene el gong. 

Cinco, cuatro, tres, dos, uno.....¡GONG!

sábado, 13 de octubre de 2012

Distrito 2

Siento no haber puesto fotos estos dias, por eso hoy ademas de las del distrito 2 (ZAK y VIVIAN) pongo las de DEVON y WOLF 
Espero que os gusten.




miércoles, 10 de octubre de 2012

Distrito 1

Hoy tocan las fotos de los tributos del distrito 1 (BOB y DAZZLER)
Espero que os gusten.




martes, 9 de octubre de 2012

Dos de regalo!

Por ser el primer día os pongo dos de regalo.(PRISCIE Y JEFF)
Espero que os gusten.





Primeras fotos!

Subiré cada día dos fotos.Hoy empiezo con : KATE Y GRABIS
espero que os gusten.



domingo, 7 de octubre de 2012

Capitulo 16


Me siento en la cama a esperar a que todos se vayan a dormir, para poder ir a la habitación de Silvia sin que me vean. 

Hoy ha sido un día largo. Han pasado un montón de cosas, y me va a costar bastante asimilarlas. Supongo que a Silvia le pasará lo mismo, el padre de Kate estará muy confuso en el caso de que Karen sea su hija, porque pensaría que estaba muerta, y ahora que ha visto que no, tendrá un sentimiento entre felicidad, tristeza, culpa y otras muchas cosas. 

Creo que ya no hay nadie levantado, porque lo único que se oye es el ruido de la ventilación, así que salgo muy despacio y me asomo al comedor por si queda alguien. Al ver que no, voy hacia la habitación de Silvia, pero algo me detiene. El chico avox esta mirándome desde la puerta del comedor. Se acerca a mí y me da un papel, donde ha escrito unas frases:

"Antes de que te vayas mañana a los juegos, creo que debes saber una cosa. Antes de que me cortaran la lengua, yo vivía en el distrito 7. Ahora tengo 27 años, pero cuando pasó todo, tenía 9.

Mi madre acababa de tener mellizas, y no se veían capaces de cuidar a tres hijos porque no tenían casi ni para comer, así que mi madre decidió llevarse a una de ellas lejos de allí, para intentar darle una vida mejor en otro sitio. Con suerte encontraría la forma de salir de Panem. Yo quería ayudar, pero mis padres no me dejaban, así que me fui siguiendo el paso a mi madre de lejos.
Un día me desperté, y vi como un aerodeslizador mataba a mi madre desde el cielo. Llevaba a mi hermana en sus brazos envuelta en una manta, así que no la vieron, pero a mi, al ir a ayudar a mi madre me capturaron y me cortaron la lengua. Desde ese día soy esclavo del 
Capitolio, pero eso ya no me importa, porque Karen es mi hermana. No quiero que la ayudes, porque es un sacrificio demasiado grande, y tienes que volver con tu familia, pero te quería preguntar si conoces mi otra hermana."

Ahora estoy totalmente seguro de que es su hermana. Todo encaja, ya que la madre de 
Kate murió ese año, y que Karen se parece un montón a Kate. 

Su padre tuvo la esperanza de que volviera durante muchos años, pero finalmente se casó con su actual mujer, y tuvo a las dos hermanas pequeñas de Kate.

-Si, es mi novia, y está embarazada- le digo al avox.

La expresión de su cara cambia, y muestra una pequeña sonrisa. Escribe en otra hoja que está muy contento de que esté bien, y que tengo que ganar como sea.

Le doy un abrazo, y pregunto si puedo ir a la habitación de Silvia.

Afirma con la cabeza y me da otro abrazo de despedida. No puedo evitar que me caiga una lagrima.

Finalmente, abro la puerta de Silvia y entro en su habitación. Está sentada en la cama con cara de tristeza, pero se le cambia la expresión en cuanto me ve.

-Has tardado mucho- me dice.

-He venido en cuanto he podido- le digo.

No puedo parar de pensar en que Kate tiene dos hermanos mas de los que ella sabía, y que uno está condenado a servir al Capitolio toda la vida, y la otra a morir en los juegos del hambre, pero me obligo a olvidarme por un rato, porque Silvia no se merece que la esté hablando de eso la última noche que vamos a estar juntos a salvo. 

-Sientaté- me dice muy seria.

Le hago caso y la miro a sus preciosos ojos color avellana. 

-Supongo que ya te habrás dado cuenta de lo que siento por ti- me dice.

-Si, lo supe en el ascensor- le digo dando un suspiro.

-Supongo que tu no sientes lo mismo por mi, ya que tienes a Kate y a tu futuro hijo esperándote en el distrito 7, pero aunque sientas algo por mi, si quedamos los dos al final de los juegos, quiero que me mates- me dice cogiéndome de las manos.

-No se dará esa situación, pero en el caso de de que pase, no se si tendré fuerzas para hacerlo. Hace unos días pensaba que si, pero ahora no se si podré-le digo con lagrimas corriéndome por las mejillas.

-Te quiero demasiado como para perderte y seguir con vida. Si no tienes fuerzas para hacerlo tendré que suicidarme-me dice llorando ella también.

La abrazo con todas mis fuerzas e intento consolarla, pero la única forma de no llegar a esa situación es separarnos nada mas empezar los juegos. 

Nos quedamos mirándonos, y no podemos evitar besarnos. Para Silvia es la primera vez. Para mi no, pero es como si lo fuera. Es totalmente distinto que cuando beso a Kate. No puedo decir que sea mejor, pero es distinto. No quiero que este momento se acabe. Si por mi fuera me tiraría horas y horas junto a Ella. Ahora si que no pienso matarla en caso de que quedemos los dos.

-Quédate esta noche conmigo por favor- me dice.

-De acuerdo- le digo abrazándola.

Nos metemos en la cama y nos quedamos abrazados hasta que nos quedamos dormidos.


sábado, 6 de octubre de 2012

¿Ponerle cara a los personajes?

Estoy pemsando en ponerle rostro a los personajes subiendo fotos de como me los imagino yo.
Me gustaria saber si quereis que lo haga o preferís segir imaginandolos por vuestra cuenta. Por favor decirmelo en cuanto podais. Gracias.

viernes, 5 de octubre de 2012

Capitulo 15


-Tendremos que esperar, pero no lo entiendo, si tuvieran tanta tecnología como dicen tendrían que tener ascensores mas seguros. Supongo que ha sido una forma de burlarse del Capitolio por parte de los tributos del distrito 3, ya que tienen un alto conocimiento de la tecnología. No se puede estropear un ascensor del Capitolio así de repente si no es provocado, ¿No crees?- le digo a Silvia.

-Supongo- me dice con una voz tenue.

-No te asustes, que no es tan grave quedarse encerrado en un ascensor- le digo para tranquilizarla.

-En mi caso si lo es. Cuando era pequeña mi tío me cuidaba mientras mis padres estaban trabajando. Me trataba muy mal. Me encerraba en el armario, y no me dejaba salir hasta que mis padres volvían. Al principio yo no sabía porque lo hacía, pero con los años me di cuenta de que se traía amantes, y no quería que me vieran.

Un día me harté, y se lo conté a mis padres. Mi padre le echó de casa y le advirtió que como se le ocurriera aparecer algún día por allí le mataba. Desde ese día no se han vuelto a dirigir la palabra. Le veo a menudo cuando voy al colegio, pero de lejos. Trabaja en la tienda de utensilios para cortar árboles. 

Después de haberlo pasado tan mal de pequeña, no soporto estar encerrada en un espacio pequeño mas de diez minutos. Me empiezo a poner cada vez mas nerviosa, hasta que me desmayo- dice con la voz entrecortada.

-Vamos a intentar una cosa-digo.

-¿Que?- dice desesperadamente.

Me siento en el suelo y la digo que se siente en mis piernas. La abrazo y la digo al oído:

-Cierra los ojos y piensa que no estas aquí, que estás en el distrito 7 con tu familia, que estas a salvo.

-Prefiero pensar que estoy abrazada a ti. Con eso me vale- dice con la voz todavía entrecortada.

-De acuerdo-le digo.

Me parte el corazón. No sabía que estuviera enamorada de mi. Por desgracia, yo no me puedo permitir sentir lo mismo por ella. No puedo negar que siento algo por Silvia, pero tengo a Kate y a mi futuro bebé esperándome en casa y no puedo dejarles solos. Si ellos no estuvieran ayudaría a Silvia a ganar, y posiblemente me sacrificaría por ella, pero no puedo permitírmelo. Intentaré que Silvia pase la última noche antes de los juegos lo mejor posible, pero una vez en los juegos me temo que tendré que hacer lo que sea por no coincidir con ella y ganar sin tener que matarla, porque si se da el caso me veré obligado matarla por mucho que me duela. Se que ella no hará lo mismo conmigo aunque se lo pida, por lo que no me quedará otra alternativa.

Le pongo mi chaqueta por encima porque está tiritando, y finalmente se duerme.

Miro la pantalla y veo que todavía queda una hora, así que me duermo yo también para que la espera se me haga mas corta.

Sueño que estoy en los juegos, y que tengo a Silvia en mis brazos igual que ahora, pero está muerta. No se si la he matado yo o algún otro tributo. Me pongo a gritar con todas mis fuerzas su nombre. Finalmente un aerodeslizador se la lleva.

Inmediatamente me despierto en el ascensor. Miro la pantalla, y solo quedan diez minutos. 

Son las 23:00 y me doy cuenta de que tengo mucha hambre. Todavía no hemos cenado, y supongo que Silvia cuando se despierte también tendrá hambre.

Cuando pasan los diez minutos las puertas se abren, y me encuentro a todos de pie enfrente nuestro. 

-Por fin-dice Priscie- no hemos podido hacer nada para arreglar el ascensor manualmente, lo siento.

-No se como ha pasado, es la primera vez que falla un ascensor en el centro de entrenamiento- dice Jeff.

-No os preocupéis, pero si no llega a ser por mi a Silvia le da un ataque aquí dentro-les digo.

-Tengo claustrofobia-dice Silvia mientras se despierta.

-¡Madre mía! Sal que te de el aire-dice Priscie histérica.

-No te preocupes, si ya me he tranquilizado al abrirse la puerta- dice Silvia para que se calme.

-Bueno, pues entonces ahora a cenar, que supongo que estaréis hambrientos-dice Priscie.

Tengo tanta hambre que me como dos platos de una extraña masa echa de pan y queso, que según Priscie se llama pizza. Silvia no come tanto como yo pero tampoco se queda corta.

-¿Y desde cuando tienes claustrofobia?- le dice Tolek a Silvia.

- Lo contaré si gano los juegos- dice Silvia.

-Vale, como tu quieras- dice Tolek tocándola el hombro.

Terminamos de cenar y Priscie nos dice que nos vayamos a la cama porque mañana empiezan los juegos y tenemos que estar descansados.

Le hacemos caso, pero cuando estoy apunto de entrar en mi habitación, Silvia me susurra que dentro de un rato vaya a la suya. Asiento con la cabeza y me meto en mi habitación.


miércoles, 3 de octubre de 2012

Capitulo 14


Snow nos dice que está muy orgulloso de que estemos aquí para jugar los juegos del hambre, que somos muy valientes y algunas mentiras mas que se cree que vamos a creernos. 

Cuando termina, Caesar Flickerman, el presentador nuevo de este año, dice que este año empezaran los chicos por motivos de organización en cuanto a anunciar que piensan hacer con la plaza libre que dejó ayer el tributo del 12, y presenta a Bob , el tributo del distrito 1. 

Dice que esta muy orgulloso de poder honrar a su distrito, y que va a matar a todos los tributos que pueda, que no piensa aliarse con ningún tributo que no sea profesional. 

Después sale Dazzler, que al igual que Bob está orgullosa de representar a su distrito, y tiene muy claro que va a ganar y que matará a quien sea para con seguirlo.

Los siguientes son los del distrito 2. A todos nos sorprende que se han presentado voluntariamente y son hermanos. Uno de los dos tendrá que morir. No deben de quererse nada para que les de igual perder un hermano.

Brian, el tributo del 3 está muy asustado, porque tiene 12 años y no mide mas de un metro cincuenta. Los vigilantes le pusieron un 4. 

Megan, la compañera de Brian no se parece en nada a él. Es bastante alta, y en la entrevista se ha mostrado segura de si misma.

Alex, el tributo del 4, admite que este año él y su compañera de distrito no se consideran profesionales, ya que sus familias están pasando por una mala situación económica, y han tenido que ayudarles en el negocio de la pesca desde que aprendieron a hacer redes para pescar.

-Entonces, ¿os conocíais antes de salir elegidos en la cosecha?- pregunta Caesar.

-Si, somos primos- dice Alex con verdadera cara de desesperación.

-Vaya, eso si que es mala suerte- dice Caesar Flickerman.

-Pienso protegerla...mientras esté con vida haré todo lo posible por salvarla- dice seguro de si mismo.

-No dudamos de ello- contesta Caesar.

La siguiente en subir al escenario es Violet, la prima de Alex, que deja claro que su primo y ella no van a aliarse con los profesionales. En principio no piensan tener aliados.

Los dos tributos del distrito 5, Frederick y Madeleine no destacan en nada. Tienen una estatura normal, y no se han mostrado ni asustados ni seguros de si mismos, por lo que no puedo saber si son peligrosos o no.

Bob, el chico del 6, admite que no tiene nada que hacer, y que ya tiene asumido que va morir en el baño de sangre del principio de los juegos, ya que tiene una enfermedad que no le deja tener la mas mínima fuerza.

Caroline, la chica del 6, tiene 18 años y dice que sus padres murieron por una enfermedad cuando tenía 5 años, y que ha tenido que criarse sola desde entonces robando para conseguir alimento, por lo que tiene que ser bastante ágil.

Ahora me toca a mi. Subo al escenario haciendo mi papel de chico serio, y me siento en mi sitio, al lado de Caesar. 

-Hola Nathan, ¿que posibilidades crees que tienes de ganar los juegos?- me dice Caesar.

Reflexiono un segundo para pensar que voy a decir.

-No se si tengo muchas posibilidades de ganar, porque hay tributos muy fuertes y con habilidades superiores a las mías, pero pienso hacer lo que sea ganar, para volver con mi familia- digo lo mas serio que puedo.

-Me parece bien- afirma Caesar- Y dinos Nathan ¿Hay alguna chica esperándote en tu distrito?

-No, ninguna- miento.

-Bueno, pues seguro que si ganas van muchas detrás tuyo- me dice para animarme, aunque no lo necesito, ya que aunque el no lo sepa tengo a Kate esperándome.

-No necesito ninguna chica, necesito estar con mi familia, y ayudarla a pasar las dificultades económicas que llevamos afrontando desde siempre- digo sin mentir esta vez, ya que Kate es como de la familia.

-Bueno Nathan se nos ha acabado el tiempo, todos esperamos que consigas lo que quieres-dice para despedirme.

La multitud me anima lo mas fuerte que puede, y bajo para sentarme en mi asiento.
Yo creo que les he convencido, y que he actuado tal y como quería Jeff. Tendré patrocinadores.

La siguiente en subir es Silvia. No hay quién la conozca, lleva un vestido precioso de color morado, que disimula completamente su sus delgadas piernas. 

Se comporta como si estuviera en su casa. Desde que ha subido al escenario, no ha parado de reír y de bromear con el presentador. Ella no es así, y lo mas seguro es que esté llena de nervios, pero Jeff le habrá dicho que se comporte así para conseguir patrocinadores, y eso ha hecho. 

Al final puede que consiga patrocinadores a pesar de no haber sacado una nota excelente en el entrenamiento, porque yo creo que le ha gustado al público.

El siguiente en subir es Tom, el tributo del 8, que dice que no está preparado para ir a los juegos, pero que una vez esté dentro hará todo lo posible por ganar.

La chica del 8, Karen, me recuerda bastante a Kate. Mide mas o menos lo mismo y se parece a ella, pero lo que mas me impacta es su sonrisa, porque es exactamente igual a la de Kate. 

Dice que cuando salió elegida en los juegos sus padres le confesaron que no eran sus verdaderos padres, y que la encontraron en el bosque que rodea al distrito 8 en los brazos de una chica muerta de unos treinta años cuando solo era un bebé. El distrito 8 no está cerca del 7, pero la madre de Kate murió cuando tenía pocos meses, así que puede que huyera con Karen lejos del distrito 7 para intentar darle una vida mejor, y su padre se quedara con Kate. Así una de ellas viviría mejor que la otra. Si es así ya me lo aclarará su padre si vuelvo sano y salvo, pero no se si voy a poder matarla si tengo que hacerlo, ya que será como si estuviera matando a Kate.

Cuando sube Daniel, el chico del distrito 9, le tiemblan las piernas. Está súper nervioso. Solo con verle no me habría dado cuenta de su edad, ya que es muy alto y parece que tiene 17 o 18 años, pero para mi sorpresa tiene 13 años. Es normal que esté nervioso siendo tan pequeño.

Cuenta que en su distrito juega a un juego que aparentemente se perdió durante los Días Oscuros, pero que ha ido pasando de generación en generación en su familia, el baloncesto, que consiste en meter unos extraños objetos esféricos en unos aros que hacen con ramas de los árboles. Dice que hay que ser muy alto para jugar, porque los árboles en su distrito son bastante altos.

La chica del distrito 9, se llama Beth, parece simpática, pero no me importa porque puede que tenga que matarla. Es la hija del presidente del distrito 9, por lo que nunca le ha faltado de nada. Es la mas parecida a una persona del capitolio de todos los tributos.

Peter, el del distrito 10, es sordo, por lo que Caesar le tiene que poner carteles con las preguntas que le quiere hacer, y el tiene que escribir las respuestas en un papel para que Caesar las lea. El capitolio le ha prometido que si gana los juegos le curarán los oídos con la tecnología tan avanzada que tienen, pero todos sabemos que es imposible que los gane. Tendrá suerte si sobrevive al primer día.

La chica del distrito 10, Ashley, dice que su madre y su padre fueron a los juegos del hambre y los ganaron, y que ella piensa hacer lo mismo. 

Esta no me dará pena matarla. Es demasiado parecida a los profesionales.

Ben, el chico del 11, al igual que Margaret, su compañera de distrito tiene la piel muy morena, como suele pasar todos los años con los del distrito 11. Son los dos bastante altos y fuertes. Serán unos rivales bastante duros.

-Finalmente hemos llegado al momento de la noche que todos esperábamos- dice Caesar.
Sale el presidente Snow y comienza su segundo discurso de la noche.

-Hola a todos de nuevo, les recuerdo que ayer el tributo varón del distrito 12 se suicidó dejándose caer al vacío desde el ultimo piso del centro de entrenamiento. Naturalmente, hemos matado a toda su familia y amigos, pero para que a ningún tributo mas intente hacer lo mismo ni este año ni los que en un futuro vendrán, ya que no solo le afectará a él, sino que este año los juegos serán mas duros que otros años. Este año como excepción y por falta de tiempo habrá un tributo menos. Eso es todo. Buenas noches.

La última en subir es Helen, la chica del 12. Está muy triste, porque su ex compañero era muy amigo suyo, y no se esperaba perderlo tan pronto. Cuenta que le conoció cuando eran pequeños, y que eran inseparables. No puedo evitar sentir pena por ella.

Una vez han terminado todas las entrevistas, nos conducen hacia el ascensor. Nos subimos Silvia y yo en uno y Jeff y Priscie en otro. Pulso el botón 7, y unos segundos antes de llegar, el ascensor se para bruscamente y empieza a sonar una voz que dice una y otra vez:

-No se alarmen. No se alarmen. No se alarmen.

Sale una pequeña pantalla en la que pone "Tiempo estimado de reparación: 2 horas"

lunes, 1 de octubre de 2012

Capitulo 13


Hoy es el último día antes de los juegos. Por la noche nos entrevistaran a todos los tributos, y no se que voy a decir. Jeff me ha dicho que me comporte como un chico serio que quiere volver con su familia, y eso voy a hacer, pero no pienso contar la verdad. A ellos no les incumbe.  

Hasta las doce no empieza la larga jornada de prepararme para el desfile, y todavía son las diez, así que desayuno tranquilamente. Me tomo unos bollos rellenos de una extraña crema, y un vaso de leche. 

En la mente de alguien de mi distrito no cabe la idea de que existan tantos sabores distintos. Allí solo comemos unos cuantos animales distintos, como conejos, ciervos, gallinas, y alguno mas, pero siempre sin salsa ni condimento, por lo que todos saben igual. 

También comemos bayas, pero muy pocas porque no hay muchas plantas que den bayas comestibles. La mayoría dan "Jaulas de noche", que son unos frutos que a las pocos segundos de tragarlos provocan una muerte inmediata.

Silvia no aparece hasta las once y media, por lo que tiene que desayunar bastante mas rápido que yo.

-Me he quedado dormida- dice todavía con cara de sueño.

-Eso parece- digo con una sonrisa en la cara.

La espero hasta que termina de desayunar, y a las doce en punto lega Grabis y Tolek. Nos dicen que les acompañemos. A cada uno nos llevan por un pasillo. El mío lleva a la habitación donde me prepararon el día que llegué al capitolio. Sigue igual, llena de camillas y con las paredes pintadas de un gris demasiado oscuro como para resultar agradable a nadie que esté bien de la cabeza. Pero supongo que no es la finalidad que tiene, ya que esto solo lo ven los tributos.

Me vuelven a depilar, aunque yo no veo indicio de pelo alguno, me vuelven a llenar todo el cuerpo de potingues del capitolio, y finalmente me llevan a la sala donde Grabis me va a poner el traje que a diseñado para mí.

Al igual que la última vez me dice que cierre los ojos, para no ver el traje hasta tenerlo puesto. Me pone una camisa, después unos pantalones de una textura muy suave, y por último una chaqueta, que pesa demasiado para mi gusto. Finalmente me pone los zapatos, y me dice que abra los ojos.

Me quedo alucinado al ver el traje. Es de un tono de azul que no he visto en mi vida, pero que me favorece mucho. Parecería un ciudadano del Capitolio si no fuera porque yo no tengo los rasgos extravagantes y patéticos que tienen ellos. 

-¡Me encanta!- le digo a Grabis.

-Sabía que te gustaría- dice llena de entusiasmo.

Una vez han terminado de peinarme, cortarme el pelo y arreglarme, Grabis me acompaña hasta las sillas que nos han asignado a los tributos, para ver las entrevistas.

Me siento y me dispongo a escuchar el discurso que va a dar el presidente Snow.

Va vestido con un traje negro, y con la misma rosa blanca de siempre. Nadie sabe porque la lleva. Seguramente será por estética.

Todo el público está entusiasmado con su presencia, pero yo igual que los demás tributos y mentores le odio con todas mis fuerzas. Mi hermano y todos los demás muertos en los juegos, murieron por su culpa, y ahora yo puede que deje a mi familia, a Kate y a mi futuro hijo solos también por su culpa. Antes o después los distritos se revelarán contra el y no habrá nadie que les pare. Habrá muchas muertes más por su culpa. Eso no lo dudo, pero ese día llegará.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Capitulo 12


Lo primero que pienso al despertarme es que mañana es el día que nos van a entrevistar a cada uno de los 24 tributos, para que nos conozcan mejor y tengamos mas patrocinadores. Yo seguramente obtendré algunos patrocinadores, pero Silvia no creo que consiga muchos, a no ser que haga algo que les emocione, como contar algo de su pasado que les haga pensar que se merece ganar, o hacerles pensar que es una gran luchadora, cosa que no creo que consiga, porque es muy tímida. Espero que lo consiga.

Me levanto de la cama y me dispongo a ir al lavabo a lavarme la cara, cuando Priscie entra con cara de haber visto un fantasma y me dice que me de prisa porque mañana es la entrevista y hay muchas cosas que hacer. En ese momento pienso que no es para ponerse así, pero de todas formas intento darme la mayor prisa posible. Me pongo unos vaqueros y una camiseta y salgo a desayunar. Ya están todos allí y me doy cuenta de que es bastante tarde. Son las doce y todos han desayunado ya, pero ha sido culpa de ellos por no despertarme.

Desayuno unos bollos muy buenos y un vaso de leche , y me ducho rápidamente porque tengo que ir a una sala con Jeff para que me diga como me tengo que comportar en la entrevista. 

Voy a su habitación, y me dice que pase. Me siento en una silla al lado de la ventana, y me pregunta como soy yo en mi distrito.

-Pues soy un chico bastante simpático, conozco a la mayoría de los chicos de mi edad, pero cuando se trata de hacer algo por mi familia, soy bastante serio- le digo.

-Entonces yo creo que deberías mostrarte en la entrevista como un chico bastante serio, que está dispuesto a hacer lo que sea por volver con su familia- me dice.

-Parece fácil- digo muy seguro de mi mismo.

-Pues entonces mas te vale hacerlo bien- dice con una sonrisa dibujada en el rostro.

El tiempo que nos sobra hasta que Silvia sale de la sala donde Priscie le está enseñando a andar con tacones y a sentarse bien, Jeff me cuenta que mataron a su padre el día que salió elegido por rebelarse a los agentes de paz, y negarse a que participara en los juegos del hambre por miedo a que no los ganara, y que su madre se volvió loca y cuando volvió no le reconocía. Desde el día que volvió, ella ha estado viviendo con el en la aldea de los vencedores, pero sin enterarse de lo que pasa y sin acordarse de nada. Cuando el está siendo mentor la cuida su hermano Peter, pero la mayor parte del tiempo es el quien la cuida.

Finalmente Priscie termina con Silvia y me dice que me vaya con ella. Esta sala es un poco distinta a la anterior, tiene un espacio bastante grande al lado de los asientos, que supongo que será donde Silvia habrá aprendido a andar con tacones, y hay mas luz. 

 Me dice que me siente, pero al verme pone su típica cara de haber visto un fantasma.

-¡No te puedes sentar así!- me dice histérica.

-Es que no se sentarme de otra forma- le digo dando a entender que quiero que me enseñe la forma correcta de sentarme.

Me tiene mas de una hora enseñándome como me tengo que sentar, y media hora para enseñarme a andar bien. Ahora entiendo porque Silvia ha tardado tanto en salir. La habrá tenido por lo menos dos horas solo para enseñarla a andar con tacones, mas otra hora para enseñarla como sentarse.

Cuando termino me voy a mi habitación, pido algo de comida a través de una pantalla que te deja elegir el plato que quieres, y a los pocos minutos se abre un compartimento en la mesa y sale un plato de pollo con la salsa que tanto me gusta. Es sin duda el mejor plato que he probado en mi vida.

Una vez he terminado de comer me echo una siesta, que me parece que dura una eternidad, porque una vez me he dormido, sueño que estoy encerrado en unos juegos del hambre que no terminan nunca. He ganado, pero ya hace una semana de eso, y nadie dice que los juegos hayan terminado. Me vuelvo loco y corro hacia un acantilado, por donde decido tirarme porque ya no aguanto mas, y justo cuando voy a llegar al suelo me despierto sobresaltado en el Capitolio. Siento un alivio muy grande, pero se me quita cuando me doy cuenta de que dentro de dos días voy a estar en la arena.

Voy a cenar, pero nadie ha llegado todavía, así que decido sentarme en un sillón a esperarles. Ahora Kate estará en su casa cuidando de sus hermanas. Supongo que ya las habrá duchado, y ahora les estará contando una historia mientras hace la cena, que es la única forma de que se estén quietas un rato. Ultimamente siempre la ayudo a cuidarlas para que le sea mas fácil, pero ahora no puedo estar allí, y eso hace que se me quiten las pocas ganas de comer que tenía.

Finalmente llegan todos, y hago por comer un poco, aunque solo me tomo un sandwich y un vaso de agua. 

Noto que Grabis está un poco rara, y la pregunto que le pasa.

-Nada, solo estoy nerviosa porque llevo pensando todo el día que traje ponerte mañana, y ninguno me convence, pero no te preocupes que seguro que mañana doy con el adecuado-me dice dando un suspiro.

-Vale, eso espero- digo con una media sonrisa asomándome por la mejilla derecha.

Por lo menos se preocupa por mi, no como los estilistas de otros tributos que les ponen lo primero que pillan, y se quedan tan tranquilos. Por eso los tributos del distrito 12 siempre duran poco. Todos los años les visten con ese traje de minero que no les favorece en absoluto, y además se rumorea que su mentor es un borracho, y que no le importan nada sus tributos. Solo puede ser Haymitch, porque es el último de su distrito que ha ganado los juegos. Me da pena que haya acabado así. Parecía un buen chico, y además me siento identificado con el porque tenía 18 años cuando ganó los juegos y su novia también le esperaba en su distrito. Solo le faltaba estar esperando un bebé para encontrarse en mi misma situación. 

Cuando vuelva pienso montar un centro de entrenamiento a escondidas en la aldea de los vencedores, ya que allí no se permite que el capitolio entre con cámaras sin permiso del propietario de la casa. De esa forma los tributos del distrito 7 estarán entrenados y tendrán mas posibilidades de ganar.

Un ruido me saca de mis pensamientos. Empieza a sonar una alarma que nos hace taparnos los oídos a todos inmediatamente, porque parece que nos van a explotar los tímpanos. Priscie nos indica que nos metamos en el ascensor. Marca el número -1, que es donde hemos estado entrenando estos días anteriores. Entramos a la sala de entrenamiento, y la alarma se para de repente. Yo pensaba que estábamos todos los tributos y mentores allí, pero el jefe de los vigilantes nos dice que el motivo de que nos hayan traído aquí es que el tributo del distrito 12 se ha tirado por la terraza del ático.

-Pero eso es imposible- dice el mentor del distrito 2-hay un campo de fuerza que lo impide-

-En parte de la terraza si, pero no es perfecto y tiene fallos que hace que haya partes en las que no funciona- dice el jefe de mantenimiento.

Lo mas seguro es que Snow ejecute a todo el mantenimiento, y contrate a otros nuevos. Así funcionan las cosas en el Capitolio. 

Los demás mentores entran en una discusión con los vigilantes. Después de casi una hora de discusión continua, el jefe de los vigilantes nos advierte de que si a alguno de nosotros se le ocurre hacer alguna tontería semejante mataran a toda nuestra familia, al igual que lo van a hacer con la familia del tributo del 12.

Después de todo ese follón nos vamos todos a dormir, y hoy ni siquiera pienso en Kate porque estoy demasiado cansado como para pensar en nada.